29 de marzo de 2017

Actualización Rápida.

Que miedo, ha pasado tanto tiempo desde que hice la última entrada. Siempre me propuse escribir aquí para en un futuro darme cuenta de lo que pasaba por mi cabeza y me caga que se haga imposible, uno debe buscarse siempre el tiempo de hacer las cosas que le gustan y no poner pretextos al no hacerlo.

Que puedo contar, pase una navidad extraña, cada vez somos menos en las fiestas, pues todos tienen compromisos extras o como ahora la familia vive en distintas ciudades, se nos hace complicado, aún así la pasamos felices y como siempre llenitos de comida rica.

Por primera vez mi wishlist (post pasado) se cumplió al 100, quizás uno ya es adulto y puede costearse las cosas (o darle indirectas-directas a tus familiares) y así tener todo lo que uno necesita.

Pasando las fiestas y el regreso a los talleres pusimos pausa a nuestra rutina en el pasado mes de marzo por que nos visitó mi suegra, mi cuñado y su esposa (El pipe  y la Romi), era la primera vez que conocían México y aunque ya conocían a mis papás y hermano, faltaba una parte de la familia, también por fin conocerían todo eso que les platicábamos por pantalla o teléfono, la vida en frontera, la comida, etc. Para nosotros era muy importante que supieran que los tacos no llevan elote o lechuga y sobre todo que conocieran nuestro barrio y los lugares favoritos de Olivia.

Después de meses arreglando nuestra casita del árbol llego el día! Estábamos muy nerviosos pero todo salió muy bien, logramos acomodarnos para estar agusto. Mi mayor miedo era cocinar, pues yo soy de las que cocina con lo que tiene, no son los grandes platillos y casi nunca quedan igual el uno del otro (jajaja) pero la visita se hizo tan corta que el 90% de las comidas las hicimos fuera de casa (fiuf) y aun si no terminaron de conocer toda la comida rica de por acá.

Lo que más les gusto de acá fueron las OFERTAS, y era obvio pues para mi fue shockenate lo caro que es la ropa por allá, compraron como nunca, y en todas nuestras visitas a Marshalls, Ross y las tienditas del Outlet (obvio, fueron las favoritas) nos corrían por que ya las iban a cerrar.

Visitamos Roswell (necesito hacer una entrada especial para este viaje), Ruidoso y Cloudcroft. Todo esto gracias al auto que rentamos por que si..... seguimos sin auto a un año de nuestro choque culiao.

La pasamos genial, comimos mucho, lloramos y reímos de tonteras. Nos conocimos aún más y comimos (no como nunca por que somos buenos pal diente) pero DEMASIADO. Llego el día de la despedida, la maldita despedida y obviamente lloramos y sentimos un vacío, ese que siempre sentimos al ir y venir. Olivia le gritaba a su abuelita que no se fuera pero no pudimos hacer más, son las cosas que pasan cuando uno se enamora de alguien lejano.

Duramos unos días apachurrados pero la vida y el tiempo pasa tan rápido que te obliga a seguir adelante. 

Hoy después de unos días de sequía creativa estoy terminando todo para volver al mercadito la próxima semana. Me prometo subir mas letritas y contarles como nos fue en nuestro roadtrip. Nos leemos.

6 comentarios:

  1. Como me gusta leer los garabatos de Dany y los chilenismos ....La amo Daniela.... Y viva Chile mierda o viva Mexico cabrones

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    1. jaja que pena! pero no puedo evitar el culiao jaja

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  2. Oye pero yo sí como tacos con lechuga jjjj

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